EL OCCIDENTE ASTUR Aquí, en el occidente profundo, emergieron del ciclo geológico las
primeras tierras de "las Asturias", esta comarca plural que describía Ortega.
Enmarcada al norte por el Cantábrico, flanqueada por los ríos Esva-Canero y Eo,
cerrada al sur por las sierras de Ibias y Degaña y atravesada por los ríos
Navia y Narcea, nos encontramos de lleno con el dominio de la pizarra. Tierra
oscura e ignota, en la que el cielo plomizo se funde con el gris de los pueblos
que se esconden en su quebrada orografía en la que todavia brilla, con lujuria,
la verde mancha de Muniellos, el mayor bosque caducifolio de Europa.
Explorado por las legiones romanas en busca de "El Dorado" que atesoraba en sus
entrañas el occidente astur levanta en Coaña, a lomos de su cultura castreña,
las páginas más lúcidas de nuestra protohistoria mientras sigue latiendo, al
calor de Grandas de Salime, su peculiar y fértil etnografía. Y en este paisaje
de los cuatro elementos si lo telúrico nos empuja hacia abajo su indomable
espíritu, iniciático y heterodoxo, nos traslada hacia arriba. Si en el marinero
Puerto de Vega moría Jovellanos en Tineo, Pola de Allande y Cangas de Narcea
nacían los Campomanes, Alejandro Casona y el Padre Carballo, junto a Navia,
Campomayor nos llevó en su "Tren Expreso", en la serena belleza de
los Oscos veía la luz el Marqués de Sargadelos, desde Tuña vibró, para toda
España, el himno de libertad del General Riego y todavía, en nuestra época,
Luarca aportó a toda la humanidad la genialidad del Nóbel Severo Ochoa. José Luis Navazo Texto publicado en "Asturias Siempre" por la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo.